Todos los veranos

Todos los veranos

Verano

Todos los veranos tienen su canción y este, por muy atípico y pandémico que sea, no iba a quedarse sin ella. Ha llegado tarde, casi a finales de agosto, pero su estribillo resuena por todos lados: en las radios, en las tertulias, en las barras (ahora cerradas) de los bares y en los corrillos de (menos de seis) vecinos:

“Pero a los parques y terrazas sí…”, “todo lleno de niños en centros comerciales y bares y ahora no quieren trabajar”, “bien que habéis disfrutado de la playa con vuestros 2 meses de vacaciones…”, “todo lleno de niños sueltos sin bozal (mascarilla)”

No, ni parques, ni terrazas, ni centros comerciales, ni playas, ni bares… 

Entonces:

 “Eres el culpable de que la economía de este país se hunda”, “si el virus no existe”, “no se puede vivir con miedo”...

No, ni se puede hablar sin saber. Si tienes familiares de riesgo y les quieres proteger habrás renunciado a todas esas cosas por mucho más tiempo del que duró el confinamiento, como yo, como mi hermana, mis padres, mis primos, mis suegros y muchísimos amigos y compañeros. Lo hemos hecho porque somos responsables, porque queremos la SALUD para los nuestros. 

Y ahora… ahora no voy a llevar a mis hijos al colegio mientras pueda evitarlo, por la misma razón. Quiero que sigan viendo a sus abuelos mientras podamos salir de casa y no nos vuelvan a confinar, no quiero perderme más abrazos de los que ya me he perdido, ni que ellos tengan que renunciar a esos besos. 

Pero tengo que volver a clase, con 20 alumnos apretujados (en el mejor de los casos), otros 20 en la hora siguiente y así 5 o 6 veces el mismo día y en cuanto llegue ese momento renunciaré a esos abrazos, y temeré que esos alumnos no lo hagan, porque eso puede significar el contagio en sus casas debido a la precaria e improvisada situación que se vivirá en los centros educativos. 

Mientras no se baje la ratio no serán sitios seguros, ni para ellos ni para nadie.

Preguntad a los sanitarios y a los docentes. Unos conocen la realidad de la enfermedad, otros la de las aulas ¿cuántos creéis que van a llevar a sus hijos a clase?